La Seguridad Social ha presentado su última propuesta para subir las cuotas de los trabajadores autónomos. Este plan ya genera indignación y preocupación en el colectivo. El nuevo sistema de cotización por ingresos reales (tramo 2023-2025) prometía mayor equidad. Sin embargo, las futuras escaladas reavivan el debate sobre la sostenibilidad de ser autónomo en España. Estas escaladas son especialmente preocupantes para 2026, 2027 y 2028.
📈 La Escalada de Cuotas: De la Progresividad a la Preocupación Extrema
El sistema de tramos de rendimientos netos, implementado gradualmente, fija ya las cuotas para 2025, oscilando entre los 200€ (para rendimientos inferiores a 670€/mes) y los 530€ (para rendimientos entre 4.050€ y 6.000€/mes), con un aumento en el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) del 0,7% al 0,8%.
Sin embargo, el foco de la polémica se centra en los planes a medio plazo. La propuesta del Gobierno para 2026 establece aumentos significativos. Los aumentos irían desde los 11€ hasta los 206€ al mes. Esto depende del tramo de ingresos. Las cifras aumentan considerablemente en los años siguientes. Se pretende que las cuotas más altas alcancen hasta 1.208,73 euros al mes en 2028 para los tramos de mayores ingresos.
El Argumento de la Seguridad Social
La justificación oficial de la Seguridad Social se ancla en la necesidad de garantizar la suficiencia del sistema de pensiones. Está bajo la dirección de la ministra Elma Saiz. Deben homologar progresivamente la cotización del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) con el Régimen General. Se defiende que la nueva estructura beneficia a los autónomos con menores ingresos. Mantiene las cuotas bajas de los primeros tramos. Además, el incremento de las cotizaciones de los que más ganan es esencial para la sostenibilidad intergeneracional.

La Respuesta del Empresariado: Un “Nuevo Sablazo”
La visión de las principales organizaciones de autónomos es radicalmente opuesta. Consideran que estos aumentos son desmedidos y ponen en jaque la supervivencia de miles de pequeños negocios.
Lorenzo Amor, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), ha sido uno de los críticos más vocales. Él ha descrito la propuesta como un «nuevo sablazo» para el colectivo. Argumenta que no tiene sentido plantear subidas que afectan incluso a quienes menos ganan. Para aquellos con mayores ingresos, el incremento puede ser de más de 2.500 euros al año solo en 2026. La patronal ha manifestado su «no rotundo» a la propuesta trianual (2026-2028).
💔 La Fragilidad del Pequeño Comercio: El Coste de las Medidas Unilaterales
Estas subidas no se producen en un vacío económico. Los autónomos y pequeños comerciantes han enfrentado una inflación disparada en los últimos años. Los costes laborales han ascendido, incluyendo el Salario Mínimo Interprofesional – SMI. Además, hay una creciente sobrecarga normativa y burocracia.
Desde 2020, el sector del comercio minorista ha visto el cierre de más de 51.000 pymes y autónomos. Esta desaparición masiva no solo es una estadística, sino la pérdida de tejido social en barrios y pueblos. Los representantes del comercio alegan que las políticas gubernamentales están favoreciendo a las grandes corporaciones. A menudo estas políticas se negocian sin su visto bueno. A veces se implementan en respuesta a otras dinámicas. Así, estas políticas están asfixiando al pequeño.
El impacto es directo. Si los costes fijos, como la cuota de autónomos, el SMI o la electricidad, suben, el pequeño comerciante no puede trasladar todo ese coste a los precios. No puede asumir todo el incremento. No puede subir los precios para cubrir los costes. Temen ser expulsados del mercado por las grandes cadenas. Esta incapacidad de repercutir costes se combina con una fiscalidad y cotizaciones en aumento. Esto crea un entorno propicio para el cierre continuado de negocios. Lorenzo Amor relacionó directamente este fenómeno con el impacto negativo de las medidas. Estimó el cierre de 14.000 negocios de comercio en el último año.

El Gobierno defiende que el nuevo sistema de cotización es una reforma estructural. Es necesaria para el futuro de las pensiones. También lo es para la protección social del propio autónomo. No obstante, muchos empresarios sienten que estas medidas agregan presión. Consideran que se trata de una nueva capa sobre un sector ya muy golpeado. Ellas han sido impuestas sin un acuerdo amplio.
🗣️ El Debate en la calle
El destino del tejido empresarial español se juega en cada revisión de cuotas. Más allá de los números, hay una cuestión más profunda. ¿Se está construyendo un sistema justo? O, ¿se está sentenciando al pequeño empresario?
- ¿Es justo que la cotización máxima para los autónomos con mayores ingresos se duplique en pocos años? ¿O existe un límite a la responsabilidad contributiva que ahoga el emprendimiento?
- Las subidas se proponen para mejorar las futuras pensiones. ¿Está realmente garantizado que los autónomos del tramo bajo, que pagan cuotas mínimas, recibirán prestaciones dignas al jubilarse?
- Ante el cierre masivo de pequeños comercios, ¿debería el Gobierno priorizar las exenciones fiscales? ¿O debería optar por las cuotas reducidas para este sector antes de aplicar nuevas subidas?


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