Vivimos en la nación del «y tú más». Existe una fórmula infalible para escurrir el bulto. Cuando algo vital —sanidad, educación, gestión de desastres— hace aguas, se señala siempre a la administración contraria. El Gobierno central acusa a las Comunidades Autónomas (CCAA) y las CCAA devuelven la pelota a Madrid. Mientras tanto, los ciudadanos quedan atrapados en el fuego cruzado. Son esos pagadores de impuestos que confían en que el sistema funcione. A menudo se sienten desamparados y con servicios de calidad manifiestamente dispar.
Es hora de poner el bisturí en el corazón del modelo autonómico: la descentralización de competencias. ¿Es la raíz de nuestros males o el chivo expiatorio perfecto para la ineficiencia política? La sociedad observa cómo la sanidad pública se desgarra en 17 parches diferentes. La educación crea brechas de igualdad insalvables entre territorios. La actuación ante catástrofes parece un ejercicio de descoordinación orquestada.
🏥 Sanidad y Educación: El Espejo de las Dos Españas
Si hay dos áreas donde la descentralización ha mostrado su cara más polémica, son la sanidad y la educación. Las CCAA gestionan más del 85% del gasto público en estos pilares, según datos del Ministerio de Hacienda. Esto, sobre el papel, debería significar cercanía y adaptación a las necesidades locales. En la práctica, genera una España de dos velocidades.
Tomemos la sanidad. ¿Por qué el tiempo de espera para una consulta con el especialista puede variar tanto? ¿Es radicalmente distinto si vives en el País Vasco o en Andalucía? ¿Por qué la inversión sanitaria por habitante y la ratio de médicos varía tanto? Comunidades forales como País Vasco y Navarra a menudo lideran los rankings de inversión per cápita. En cambio, otras como Andalucía o la Comunidad Valenciana han presentado históricamente inversiones menores. Esto se traduce en mayor presión asistencial y peores listas de espera.
En Educación, el panorama es similar. Tenemos 17 sistemas educativos con currículos ligeramente distintos, lo que dificulta la movilidad y crea inequidad. Los resultados PISA y las tasas de abandono escolar dibujan un mapa de contrastes. Las diferencias no son solo de gasto. También son de modelo de gestión y prioridades políticas.
Ejemplo de la incoherencia: Cuando una crisis sanitaria global, como la de 2020, golpea, no hay caos inicial. La razón no es la falta de recursos. Esto también ocurre, aunque el verdadero problema es la dificultad de coordinación. ¿Quién compra, quién distribuye, quién confina? Un mes, una CCAA decide una cosa; al siguiente, la vecina, la contraria. El ciudadano se enfrenta a un mosaico de normas que convierte la unidad de acción en una quimera.
🌊 La Coordinación ante el Desastre: Cuando Toca Llorar
El debate no es solo teórico, se siente en los momentos de mayor vulnerabilidad. ¿Recuerdan la DANA, las borrascas intensas o la devastación de los incendios forestales? La respuesta suele ser un ejemplo de «multinivel» disfuncional.

La competencia en Protección Civil se reparte entre el Estado, que marca las directrices básicas, y las CCAA, que ejecutan. En la práctica, cuando el desastre es de una magnitud considerable, la activación de recursos se produce lentamente. A menudo, esta activación es confusa.
La lentitud en la proclamación de zona catastrófica es preocupante. También, la desigualdad en las ayudas directas a los damnificados por un mismo evento en distintas regiones es alarmante. Esta situación demuestra falta de un mando único eficaz. También hace evidente la falta de transparencia. Lo que necesitan las familias afectadas es ayuda rápida y coordinada. No necesitan peleas burocráticas acerca de quién tiene la competencia. Esta asistencia se debe brindar sin tener en cuenta el código postal.
🗣️ Las Dos Trincheras del Debate
Este lodazal de responsabilidades compartidas divide a la opinión pública en dos grandes bandos:

1. Los que defienden la descentralización (autonomistas)
Aseguran que el modelo asegura la democracia de proximidad y la pluralidad.
- Adaptación: Permite adaptar las políticas públicas (sanidad, educación) a las realidades culturales, lingüísticas y demográficas de cada comunidad autónoma. Un hospital ubicado en el rural gallego no tiene las mismas necesidades que uno situado en el centro de Madrid.
- Innovación y Competencia: Fomenta la competencia entre comunidades, lo que impulsa la innovación y la eficiencia en la gestión.
- Responsabilidad Política: Sitúa la responsabilidad política cerca del ciudadano. Si falla un servicio autonómico, el votante sabrá a quién exigir cuentas en las urnas.

2. Los Partidarios de la Centralización (Unitarios)
- Equidad y Cohesión: La centralización garantizaría un mismo estándar de calidad en servicios básicos como sanidad. También lo haría en educación para todos los españoles. Esto ocurriría independientemente de dónde residan. Se acabaría con la «lotería» de los servicios públicos.
- Eficiencia Económica: Reduciría las 17 consejerías de sanidad, educación y servicios de emergencia a uno o dos. Esto eliminaría la duplicidad de costes y funcionarios. También eliminaría la burocracia innecesaria.
- Unidad de Acción: Aseguraría una respuesta rápida y uniforme ante crisis y desastres. Esto eliminaría los problemas de descoordinación que hemos presenciado. Un solo mando para una crisis nacional.
❓ El Veredicto está en la Opinión Pública
El ciudadano está harto. La salud no debería depender de una discusión bizantina sobre los límites competenciales. La educación de sus hijos no debería estar sujeta a estas discusiones. Su seguridad ante una catástrofe debería ser prioritaria sin importar competencias. La descentralización tiene virtudes, pero cuando se convierte en el parapeto para la ineficacia, la paciencia se agota.

El debate no es sobre tener CCAA o no. La verdadera cuestión es si la descentralización de lo esencial está siendo funcional y equitativa. El modelo actual parece premiar la inacción. La CCAA culpa al Estado por la falta de financiación o la normativa básica. El Estado critica la mala gestión de la CCAA. Y así, el problema nunca es de nadie.
La pregunta es directa y la respuesta está en tus manos:
- ¿Crees que una gestión centralizada de la Sanidad o la Educación garantizaría una mayor equidad y calidad para todos? ¿Sería esto posible aunque se perdiese adaptación regional?
- Ante catástrofes y desastres naturales, ¿debería existir un Mando Único y Centralizado sin fisuras competenciales? ¿O es el modelo autonómico el adecuado?
- Si los servicios públicos esenciales fallan, ¿es la descentralización un error estructural? O, ¿es simplemente el pretexto perfecto para que los políticos eviten asumir su responsabilidad?
¡Dejen sus comentarios y argumentos! Queremos saber si la solución pasa por recentralizar. Consideramos la posibilidad de reformar el modelo autonómico para hacerlo eficiente y responsable.



















