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  • ¿La Izquierda Contra la Familia? El Debate sobre los Cimientos Sociales en España

    ¿La Izquierda Contra la Familia? El Debate sobre los Cimientos Sociales en España

    La sociedad española, desde la llegada de la democracia, ha demostrado una notable capacidad de adaptación y tolerancia. Conceptos como el matrimonio entre personas del mismo sexo y el divorcio ya no generan acalorados debates. La presencia de familias monoparentales y el aborto son ampliamente aceptados sin gran controversia.  Estas realidades son un reflejo de la evolución natural y progresiva de nuestros derechos y estructuras. Ya no provocan que nadie se rasgue las vestiduras.

    Silueta de una familia (padres e hijos) desintegrándose en partículas que se dispersan hacia el horizonte, simbolizando el abolicionismo y el desarraigo.

     No obstante, a medida que la agenda progresista avanza, algunas voces han propuesto discusiones mucho más extremas. Ellos cuestionan incluso la existencia de la familia tradicional. También cuestionan otros fundamentos históricos de nuestra sociedad.  Esto plantea una preocupación válida. ¿Estamos siendo testigos de una demolición paulatina de las estructuras que nos han caracterizado? ¿Es este un rumbo sostenible para el futuro de España?

    La Familia Bajo la Lupa Radical 🧐

    Se publican artículos señalando la postura de algunos grupos de izquierda radical que desean eliminar la familia tradicional. No se trata de redefinir o expandir el concepto de familia. Algo que la sociedad ya ha realizado. El objetivo es desmantelarlo totalmente.

    Un ejemplo citado es el de la actriz Julia de Castro. Ella defendió en antena la abolición de «la familia tradicional, eso tan antiguo del padre y la madre«. Su posición se basa en fuentes académicas. Esto incluye el ensayo «Abolir la familia» (2022) de Sophie Lewis. Lewis, una feminista, sostiene que el afecto preferencial hacia nuestros parientes o madre obstaculiza la liberación de la opresión neoliberal. En el último capítulo de su libro, Lewis confiesa que no tiene una opción definida para reemplazar al modelo familiar. Ella expresa un deseo casi nihilista: «Me muero por saber qué viene después de la familia». Además, estoy consciente de que probablemente no lo vea, sea lo que sea. Sin embargo, confío en que suceda y que sea una nada gloriosa y fecunda.

    Una mano grande y detallada en la parte superior derecha parece esparcir pequeñas figuras humanas que caen como arena o polvo hacia un horizonte difuminado entre el cielo y el mar. Las figuras están parcialmente dispersas y transparentes, algunas con siluetas más definidas en blanco y negro, sugiriendo creación o disolución.

    Nuria Alabao, antropóloga española, es una defensora comprometida del abolicionismo familiar. Su planteamiento principal se centra en ampliar el respaldo y el cuidado mutuo de la familia. Esto se extiende a todos, sin importar qué familia haya tenido la suerte de tener. Esta perspectiva presenta una cuestión interesante. Aborda la inequidad en el acceso al afecto y al apoyo. Sin embargo, parece defender la destrucción de la única institución. A lo largo de la historia, esta institución ha proporcionado dicho apoyo sin condiciones.

    La Erosión de las Categorías Tradicionales 🚻

    El debate no se restringe a la estructura familiar. Además, tiene un impacto en las categorías más esenciales de la identidad humana. El artículo hace referencia al filósofo español Paul Preciado, que es trans y escribió «Dysphoria mundi». Este autor defiende una medida más extrema que las leyes de género contemporáneas. Propone «la eliminación de la inscripción de la masculinidad y la feminidad en los documentos administrativos». Fundamentalmente, sugiere eliminar las definiciones de hombre y mujer del ámbito legal y público. Esta propuesta es parte de un movimiento global que busca un mundo «homogéneo, digital y poshumano».

    Símbolos universales de género (masculino y femenino) difuminándose y transformándose en un signo de interrogación o código binario sobre un fondo de documento institucional, ilustrando la abolición de las categorías de identidad.

    Ignacio Castro Rey, filósofo, censuró esta perspectiva. Indicó que «la obsesión alternativa de despatologizar lo minoritario» tiene el propósito con excesiva frecuencia. A menudo, pretende patologizar a la humanidad entera. Esta crítica apunta a la preocupación de que, al intentar desmantelar las categorías tradicionales, se pueda fomentar una patologización. También preocupa un posible desarraigo de la experiencia humana predominante.

    ¿Es el Extremismo Progresista un Riesgo para la Sociedad? 🤔

     La familia como institución, aún en medio de crisis, ha demostrado ser un refugio esencial. Esto es a pesar de los esfuerzos durante décadas. Estas ideologías radicales van desde la Revolución Cultural china y el bolchevismo hasta los kibbutz de Israel. La «solidaridad interfamiliar» fue el único factor que mitigó la hecatombe social de España en 2008.

    En realidad, los datos de la Fundación La Caixa (2024) demuestran que la juventud española tiene un fuerte sentido de familismo. Los jóvenes en España valoran mucho a su familia. La juventud española siente un fuerte vínculo con la familia. Los jóvenes en España valoran mucho a su familia. Es una de las más «familistas» del continente europeo. El 70,6% de los jóvenes españoles, con edades comprendidas entre 18 y 34 años, tienen contacto diario con sus padres. Esto se compara con el 49,2% que se da en promedio en Europa. Un 56.6% experimenta una cercanía afectiva intensa, cifra significativamente mayor al 37.9% del resto del continente. Esto indica que la familia tiene una salud envidiable en España. Pese a las voces abolicionistas, funciona como un auténtico «refugio en un mundo despiadado». Esto es según el sociólogo Christopher Lasch.

    La visión de las consecuencias de la destrucción social parece ser ingenua en la versión más radical del enfoque progresista. El caso de Suecia es un ejemplo representativo. El «Manifiesto de la familia futura» de Olof Palme, escrito en 1972, tenía un objetivo claro. Pretendía liberar a los ciudadanos de sus lazos familiares. Esto se lograría con un respaldo estatal sólido. El documental «La teoría sueca del amor» cuenta que el resultado fue una «epidemia de soledad«. Suecia es el país con la mayor cantidad de viviendas unipersonales del planeta en la actualidad. Una de cada cuatro personas fallece sin compañía. A menudo, nadie reclama el cuerpo.

    Foto cálida de varias generaciones de una familia española (abuelos, padres, hijos) interactuando y conversando alrededor de una mesa, simbolizando la proximidad afectiva y el apoyo intergeneracional.

    El riesgo no reside en la superación de estructuras obsoletas. Más bien, radica en el «odio a la propia cultura«. También en el deseo de «hacer tabla rasa» para dejar vía libre a la ingeniería social de izquierda. La tolerancia es un principio esencial de nuestra democracia. No obstante, se tensa la cuerda social cuando el extremismo intenta «patologizar a toda la humanidad«. Además, busca desmantelar instituciones esenciales sin ofrecer una alternativa comprobada.

    La cuestión que se plantea es si la búsqueda permanente de desmantelar cada estructura y concepto tradicional. Esto incluye desde la identidad binaria de género hasta la familia. Surge la duda de si esto es compatible con sostener una sociedad unida. ¿Mantiene valores éticos comunes? O nos está llevando a un aislamiento y a un desarraigo en masa, como sucedió en Suecia.  La tolerancia no tiene que implicar la renuncia a toda estructura o valor.

    Ahora debes dar tu opinión sobre este tema crucial.

    ¿Piensas que las posiciones a favor de eliminar la familia representan una amenaza concreta para la cohesión social en España? ¿O son simplemente voces marginales y minoritarias?

     ¿Hasta qué grado es saludable para una sociedad la permanente desconstrucción de categorías esenciales como «hombre» y «mujer»?

     Según el sociólogo Christopher Lasch, la familia nos protege y nos forma.  ¿Piensas que el progresismo ofrece una opción real para reemplazar la asistencia y el cuidado familiar? O, ¿consideras que el modelo sueco es un aviso de lo que podría ocurrir?

    En una nación tolerante como España, ¿dónde está la frontera entre la evolución social necesaria y el radicalismo extremo? Ejemplos de evolución social incluyen el matrimonio homosexual o el divorcio. El radicalismo extremo persigue un desarraigo absoluto.

    ¡Deja tus comentarios y opiniones de forma constructiva! Tengamos un debate enriquecedor que se aleje de la polarización.